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PROYECTO DE UN COMPLEJO INTEGRADO DE ECONOMIA DE SOLIDARIDAD Y TRABAJO.

El año 1990 me propuse elaborar e impulsar la realización de un gran proyecto tendiente a lograr una aplicación coherente de la racionalidad económica solidaria, en un conjunto de experiencias económicas integradas en un complejo coordinado. Porteriormente participé en la creación de algunos de los componentes que forman parte del proyecto, de lo cual se da cuenta separadamente en otros títulos de esta sección del sitio. Consigno aquí el texto del proyecto original, que pudiera ser útil para quienes deseen impulsar la economía solidaria, tomando algunos elementos de este proyecto, debidamente adaptados a las condiciones y contextos correspondientes.
 
I. Objetivos generales.
 
a) Desarrollar un complejo económico y social integrado, constituido por personas, organizaciones y empresas, que basan su actividad y sus relaciones económicas y sociales en los valores y principios de la economía de solidaridad y trabajo que se exponen a continuación, y cuyos criterios de aplicación se precisan más adelante.
 
b) Mediante su participación activa en este complejo económico, se busca que las personas, familias y grupos que lo integran, alcancen un modo de vida digno, un nivel socio-económico y una calidad de vida progresivamente superiores, correspondientes a los esfuerzos y el trabajo desplegado por cada uno y a los logros de la cooperación y la acción asociativa.
 
   Mediante la participación en las organizaciones, empresas y actividades basadas en el trabajo y la solidaridad, las personas tendrán la posibilidad de sustraerse a la alternativa dramática que les ofrece el sistema económico-social capitalista imperante, que los impele a ser, o explotadores y aprovechadores del trabajo y los recursos de otros, o explotados mediante el asalariamiento subordinado del trabajo y de otros recursos propios. Así mismo, el modo solidario de hacer economía les ha de permitir sustraerse de la desenfrenada competencia individualista como único medio de superación, y en cambio progresar y desarrollarse integralmente a través de formas asociativas, cooperativas y socialmente integradoras.
 
c) El complejo económico-social de la economía de solidaridad y trabajo, constituirá al mismo tiempo una demostración práctica de que es posible otro modo de hacer economía y de vivir, distinto y superior al que permiten las estructuras sociales actualmente predominantes, y eficiente en su propio desarrollo económico. Por ello, permanece abierto a la integración de nuevos integrantes y de cada vez más amplios grupos y sectores de actividad, fomentando activamente la difusión y expansión de su propio modo de ser.
 
   Este complejo económico-social no permanece al margen de las dinámicas generales de la sociedad, sino que se integra dinámicamente con los otros sectores y establece relaciones económicas y de mercado con los agentes privados y públicos que le interesen. Al establecer y desarrollar estas relaciones, el complejo se preocupa especialmente por mantener y acrecentar su propia autonomía, evitando la subordinación a lógicas que le resultan ajenas o contrarias a sus valores y principios.
 
 Al relacionarse económica y socialmente en el mercado o a nivel social y político, el complejo busca al mismo tiempo su propio fortalecimiento, como también influir transformadoramente en los procesos generales de la sociedad tanto a nivel económico como social y político, conforme a sus principios y valores propios.
 
 
II. Valores fundantes.
 
     Este complejo de economía de solidaridad y trabajo, así como sus diferentes empresas y organismos integrantes, se fundan en los siguientes valores que lo caracterizan y distinguen:
 
1) La justicia en las relaciones económicas, entendiéndose por tal la estricta correspondencia y proporcionalidad entre los aportes económicos que efectúan las personas (en trabajo, financiamiento, tecnología, medios materiales, gestión y otras actividades y funciones), y las retribuciones y recompensas económicas que obtienen (en la distribución de excedentes, remuneraciones y otros beneficios que se generen en la operación económica).
 
2) La solidaridad económica y social, que perfecciona las relaciones de justicia y humaniza el funcionamiento de las organizaciones y actividades económicas. La solidaridad se manifiesta en las más variadas formas y circunstancias, siendo expresiones relevantes de ella: 1. Los aportes generosos y gratuitos que libremente decidan efectuar las personas y organizaciones en función de los objetivos y actividades compartidos; 2. La reciprocidad y equilibrio que se busca mantener en las actividades económicas, sociales y culturales que complementan y enriquecen el desarrollo del sistema; 3. la búsqueda permanente de la cooperación y la participación de todos los integrantes, en las decisiones y ejecución de los procesos y actividades; 4. La asociatividad y la autogestión, como formas privilegiadas de organización; 5. La preocupación atenta de los problemas, condiciones y circunstancias que viven y enfrentan las personas integrantes, desarrollando al interior de las organizaciones un espíritu de compañerismo y amistad; 6. La realización de actividades culturales, recreativas, formativas y otras que favorezcan la integración y el desarrollo personal y comunitario.
 
3) La más amplia libertad de las personas, para decidir voluntariamente su participación en las organizaciones y actividades, y para definir los compromisos que asumen y los aportes que efectúan. En este sentido, nadie puede ser obligado a realizar lo que no quiere hacer, siendo al mismo tiempo obvio que al sustraerse de una organización o actividad no se podrán aducir derechos a participar en los beneficios que reporten. El principio de libertad se complementa con el de responasabilidad, de modo que la organización podrá exigir a las personas el cumplimiento de los compromisos asumidos, penalizando las incompetencias y faltas en que se incurra.
 
4) La veracidad y transparencia de la información, que será puesta a disposición de los integrantes de cada actividad y organización, en forma oportuna y completa, pudiendo cualquier socio pedir y acceder al conocimiento de los diferentes aspectos de la organización y operación económica, social y cultural que sean parte o que involucren el desarrollo de las actividades y procesos. La veracidad y transparencia será igualmente exigible a los integrantes por parte de la organización, en la medida que sean relevantes o que afecten los intereses colectivos.
 
 
III. Componentes y Organización del complejo económico-social.
 
   El complejo de economía de solidaridad y trabajo se constituye y desarrolla mediante diferentes organismos, empresas, asociaciones y entidades económicas, sociales y culturales. No se plantea restricciones en cuanto a los ámbitos y sectores de la actividad económica, social y cultural, sino aquellos que derivan de la coherencia con sus propios principios y valores. Por ejemplo, podrán ser parte del mismo unidades productivas, comerciales y de servicios de los más variados rubros y sectores de actividad legítima, pero no aceptará actividades que atenten contra la persona humana, la comunidad o el medio ambiente.
 
   En su proceso de constitución, la economía de solidaridad y trabajo parte de la existencia de numerosas unidades económicas y organizaciones sociales que de hecho funcionan en forma compatible con sus principios y valores (aunque no los reconozcan explícitamente), o que pueden desarrollarlos mejor mediante su integración al complejo. Entre tales unidades y organizaciones existentes se consideran, por ejemplo, los talleres laborales y otras organizaciones de la economía popular (sean asociativos, familiares e incluso personales), asociaciones gremiales de artesanos y microempresarios, cooperativas de distinto tipo, organizaciones económicas populares de trabajo, consumo, servicios y otros, organizaciones campesinas, grupos y asociaciones culturales, organizaciones campesinas, de pescadores artesanales, de pueblos indígenas, etc.
 
   A partir de esta realidad compleja, heterogénea y dinámica, el complejo de economía de solidaridad y trabajo se constituye mediante la gestación y creación de organizaciones, empresas y entidades especiales, que serán las conformen el complejo propiamente tal. En la constitución de estos organismos y empresas se cuidará que:
 
a) respondan a necesidades reales y sentidas, y colaboren a hacer frente con eficacia a la solución de problemas compartidos;
 
b) favorezcan procesos de integración y asociación que permitan desarrollar mejor y más eficientemente actividades en beneficio común de los participantes;
 
c) favorezcan la difusión, expansión y potenciamiento de los modos de ser propios de la economía de solidaridad y trabajo.
 
     Entre tales entidades podrán crearse asociativamente o reforzarse, por ejemplo, asociaciones gremiales y sindicales, comercializadoras, centros de negocios y ferias, cooperativas para la administración de fondos rotatorios de financiamiento, escuelas de capacitación técnica y laboral, centros de investigación tecnológica, oficinas de asistencia técnica y asesorías en gestión, jurídicas, contables, etc., y todas aquellas otras actividades que respondan a necesidades e intereses reales que puedan satisfacerse mejor mediante formas asociativas basadas en el trabajo y la solidaridad.
 
     Las organizaciones de cualquiera de estos tipos que se constituyan, serán de propiedad y administración autónoma por parte de sus socios integrantes, sin que ello obste la participación e inserción progresiva de sus usuarios.
 
     Estas entidades económico-sociales serán consideradas partes integrantes del complejo de la economía de solidaridad y trabajo, en cuanto cumplan los siguientes requisitos:
 
a) Adherir explícitamente y vivenciar prácticamente los principios y valores de la economía de solidaridad y trabajo, adoptando los criterios de organización y funcionamiento que se precisan más adelante.
 
b) Mantener un vínculo orgánico, a definir en cada caso según las circunstancias, oportunidad y conveniencia, con un centro organizativo general: la cooperativa de la economía de solidaridad y trabajo de que se expone más adelante.
 
c) Ser parte de una red económico-social que ha de irse constituyendo y creciendo de manera integrada y coherente, mediante el establecimiento de vínculos humanos, económicos, sociales y culturales.
 
 Junto a estos organismos, empresas y asociaciones componentes del complejo, existirán dos organizaciones centrales, fundamentales y prioritarias, que articularán, coordinarán y buscarán potenciar en las más variadas formas la economía de solidaridad y trabajo en su proceso de constitución y desarrollo. Ellos son:
 
 - Un Instituto de la economía de solidaridad y trabajo.
 
 - Una Cooperativa de servicios de la economía de solidaridad y trabajo.
 
1.- El Instituto de la Economía de Solidaridad y Trabajo.
 
   El Instituto es un centro de investigación, formación y difusión de la economía de solidaridad y trabajo. Sus objetivos principales son los siguientes:
 
a) Elaborar y difundir conocimientos teóricos, científicos y prácticos necesarios y útiles para el desarrollo y potenciamiento de la economía de solidaridad y trabajo.
 
b) Procesar informaciones y sistematizar experiencias, de y para el complejo económico-social integrado, y de otras realidades nacionales e internacionales acordes con los procesos que el complejo desarrolla.
 
c) Realizar todo tipo de actividades de formación y capacitación, con los integrantes de la economía de solidaridad y trabajo y con otros sectores afines o interesados en integrarse al mismo o en apoyarlo de cualquier otro modo.
 
d) Difundir públicamente y realizar actividades de comunicación y extensión, que favorezcan el desarrollo de los principios y valores de la economía de solidaridad y trabajo, y los objetivos, funciones y actividades del complejo económico-social.
 
e) Ser una instancia privilegiada de orientación teórica y de asesoría organizativa y práctica, al servicio de las personas, empresas y organismos del complejo, en cualquiera de los ámbitos pertinentes al desarrollo de la economía de solidaridad y trabajo.
 
     El Instituto no es un organismo de poder formal, y sus elaboraciones, criterios y orientaciones no son vinculantes ni obligan decisionalmente a ninguna persona u organismo del complejo económico-social.
 
     El Instituto es un organismo de excelencia, el que deberá alcanzar reconocimiento social por la calidad de su trabajo, la idoneidad de sus integrantes, la coherencia teórica, moral y cultural en todo su accionar.
 
     El Instituto será un organismo autónomo, que se guía por sus propios estatutos y conforme al criterio de sus integrantes.
 
     Es un organismo que se autoconstituye a partir de sus fundadores, que se autogenera por decisión de sus integrantes, y que podrá incorporar nuevos miembros seleccionados en base a la idoneidad, al compromiso y a la coherencia con los principios y valores de la economía de solidaridad y trabajo, demostrados por quienes postulen, sean presentados o se invite a formar parte del mismo.
 
 
2. La Cooperativa de la Economía de Solidaridad y Trabajo.
 
   La Cooperativa es la instancia de organización general del complejo de economía de solidaridad y trabajo. Sus objetivos son los siguientes:
 
a) Ser la organización social, cultural y política (en sentido amplio) articuladora del complejo de economía de solidaridad y trabajo.
 
b) Impulsar la integración, creación y desarrollo de nuevos organismos, empresas y asociaciones componentes del complejo.
 
c) Promover y velar por la coherencia de los diferentes componentes del complejo, en cuanto a sus principios, valores y criterios de organización y funcionamiento.
 
d) Desarrollar todo tipo de actividades que favorezcan el desarrollo de la economía de solidaridad y trabajo en todos sus aspectos y sectores.
 
e) Coordinar el funcionamiento armónico del complejo económico-social.
 
f) Ser el organismo de representación social y política más general del complejo de economía de solidaridad y trabajo, ante todas las instancias públicas y privadas que correspondan, tanto en el país como en el plano internacional.
 
     La Cooperativa será una organización abierta, amplia y representativa, integradora de todas las personas y organismos que forman parte del complejo económico-social.
 
     Organización que nace pequeña pero que está destinada a ser multitudinaria, tendrá carácter nacional, y podrá crear sucursales en las diversas localidades del país donde exista una base social suficiente que justifique su creación.
 
     Es una organización democrática y autogestionada, independiente de cualquier otra entidad pública o privada, política, religiosa o de cualquier orden.
 
     Se constituye y opera, en cuanto a sus modos de organización, gestión y funcionamiento, como una Cooperativa de Servicios conforme a la ley, y de acuerdo a sus propios estatutos y reglamentos internos.
 
 
IV. Criterios de organización, funcionamiento y operación.
 
    El complejo económico-social de la economía de solidaridad y trabajo, aplica en forma práctica sus principios y valores fundamentales, a través de los siguientes criterios de organización, funcionamiento y operación, que regirán en sus diferentes entidades componentes.
 
1.- Criterios respecto a las formas jurídicas de organización:
 
a) Las organizaciones integrantes del sistema podrán ser jurídicamente formales o informales, permanentes o transitorias, dependiendo de las necesidades, oportunidad o conveniencia. En todos los casos, se establecerán por escrito los objetivos y normas de organización y funcionamiento.
 
b) Las formas jurídicas que se adopten podrán ser variadas, según el ordenamiento legal, adoptándose aquellas que se adecúen más a los objetivos de la organización de que se trate. De todos modos, se privilegiarán las formas cooperativas y asociativas que puedan garantizar en mejor forma los principios y valores de la economía de solidaridad y trabajo.
 
c) En todos los casos en que las formas jurídicas que se adopten no correspondan exactamente a los principios y criterios de funcionamiento deseados, se redactará y firmará un "protocolo adjunto", un estatuto u otro documento, que fijará exactamente los principios, criterios, procedimientos, etc. con que se desea operar. Para todos los efectos internos, el documento adjunto prevalecerá sobre la forma legal adoptada, en la resolución de cualquier conflicto o circunstancia que se presente.
 
 
2.- Criterios respecto de la formación y propiedad del patrimonio, en las empresas y organismos componentes del complejo.
 
a) El patrimonio o "capital" de cada integrante del complejo se constituirá mediante el aporte cooperativo de sus socios, la inversión de excedentes, las donaciones que efectúen los mismos socios o que se reciban de parte de terceros (p.ej. en base a proyectos), y otros ingresos. El patrimonio así constituido dará lugar a dos cuentas patrimoniales contablemente separadas: un "patrimonio social proporcional" y un "patrimonio social común".
 
     El "patrimonio proporcional" está compuesto por los aportes cooperativos de los socios, las inversiones de excedentes y otros ingresos operacionales, y se considerará divisible. El "patrimonio común" lo forman los aportes gratuitos de los socios y los obtenidos por donaciones de terceros, siendo considerado indivisible.
 
b) En conformidad con el principio de justicia, los aportes cooperativos que efectúen los socios, sea en forma de aportes de capital, de cuotas de inversión, de bienes tangibles, o de trabajo y otros servicios aceptados como aportes de capital, serán valorados a precios de mercado, y reconocidos individualmente a quienes los efectúen, como porcentajes de su participación en la empresa u organización. En base a los montos proporcionales de estos aportes, se establecerán los derechos sobre utilidades y de gestión.
 
c) En conformidad con el principio de solidaridad, los aportes voluntarios y gratuitos que efectúen los socios (participación en asambleas y aportes de gestión colectiva, trabajo voluntario, préstamo de bienes y otros servicios), no se valorarán como aportes individuales de los socios, sino que quedarán registrados en el "patrimonio social común" (cuando corresponda), dejándose constancia de su origen. Lo mismo ocurrirá con los ingresos patrimoniales provenientes de donaciones de terceros.
 
 
3.- Criterios respecto de la regulación del trabajo.
 
a) El trabajo de los socios, con excepción del que se defina expresamente como voluntario (personal o grupal) y del que corresponda a la participación en la gestión social (participación en Asambleas de socios y en reuniones de Directorios), será remunerado o recompensado según tres situaciones diferentes: trabajo entendido como aporte de capital, trabajo remunerado en forma directa (sueldo, salario u honorario), y trabajo remunerado en forma indirecta (con pago diferido a cuenta de excedentes). El monto de las remuneraciones será establecido con acuerdo de las partes, teniéndose en cuenta el nivel de calificación requerido y su costo alternativo de mercado.
 
b) El trabajo de los no socios se regulará conforme a las normas legales y los criterios del mercado. No obstante, se propenderá a que los trabajadores no socios lleguen a integrarse como miembros de la sociedad, cumpliendo los requisitos del caso.
 
 
4.- Criterios respecto al uso, destino y distribución de los excedentes y utilidades.
 
a) Las empresas y organismos del complejo de economía de solidaridad y trabajo consideran normal la obtención de excedentes y utilidades operacionales, constituyendo ello (en los casos de actividades económicas de mercado) un objetivo a perseguir con eficiencia.
 
b) La utilización y destino de los excedentes generados será decidido por la instancia directiva correspondiente, conforme a las necesidades de la unidad económica, a los requerimientos del logro de sus objetivos, y a las exigencias del desarrollo de la economía de solidaridad y trabajo.
 
c) Conforme con lo anterior, los excedentes o utilidades obtenidos serán destinados preferentemente en los siguientes tres modos: 1. Distribución de excedentes entre los socios, en proporción a su participación en el "patrimonio proporcional", y a los trabajos efectuados con remuneración indirecta; 2. Ampliación del patrimonio de la sociedad; 3. Mejoramiento de los servicios y beneficios de los usuarios; 4. Aportes al desarrollo del complejo económico-social de economía de solidaridad y trabajo.
 
d) En la utilización y distribución de los excedentes, se deberán tener especialmente en consideración los principios de justicia, solidaridad y transparencia. Al respecto deberá cuidarse que no se deformen en la aplicación práctica los valores y criterios que sostienen teóricamente a la organización. Al mismo tiempo, se tendrá en cuenta que el complejo opera en el marco de una economía de mercado, que ofrece alternativas para la utilización de los mismos recursos aportados por los socios, y que son necesarios para desarrollar el complejo. En otras palabras, distanciarse demasiado de los criterios del mercado conducirá inevitablemente a alejar los recursos (capital y trabajo) del complejo, por parte de los mismos socios que preferirán hacer otros usos de sus recursos.
 
e) Compatibilizar ambos criterios (los de la economía de solidaridad y trabajo y los del mercado que la condicionan), exige un particular desarrollo de la prudencia, y un proceso de participación de todos los involucrados en busca del consenso posible.
 
f) Para tomar las decisiones adecuadas (justas, solidarias y transparentes), se deberá tener en cuenta lo siguiente:
 
- Bajo la mayoría de las formas jurídicas, legalmente las utilidades corresponden a los socios en proporción a sus aportes al patrimonio, y su destinación es decidida por el órgano directivo competente, el que debe dar cuenta a la Asamblea y responder jurídicamente frente a los derechos de los socios. Todo ello, a menos que en la constitución jurídica y en los estatutos se establezca expresamente otro modo de operar.
 
- Sin embargo, deberá tenerse en cuenta que las unidades económicas generan utilidades en base al uso combinado del trabajo, el capital, la tecnología y la gestión. Esto implica que éticamente hay que considerar: 1. Equilibrio y equidad respecto a quienes efectúan estos diferentes aportes; 2. En una economía de solidaridad y trabajo, la dimensión colectiva o grupal tiene una preponderancia especial, el trabajo merece una consideración especial, y el objetivo general de fomentar el desarrollo de una economía distinta requiere recursos cuya provisión es responsabilidad de todos los componentes del complejo (hacerse cargo, por ejemplo, de los requerimientos de la Cooperativa y del Instituto para la realización de sus funciones en beneficio de todos).
 
 
5.- Criterios respecto a la selección, el ingreso y el retiro de los socios.
 
a) Las unidades económicas y sociales integrantes del complejo, atendiendo a los objetivos generales y a los principios y valores que fundan su desarrollo, deberán ser muy cuidadosas y exigentes en el proceso de selección y aceptación de los socios.
 
b) La economía de solidaridad y trabajo, con sus principios y criterios de justicia, solidaridad, libertad y transparencia, no está hecha para personas excepcionales ni particularmente generosas, sino para la gente normal, seres humanos comunes y corrientes. Sin embargo, el sistema económico y social predominante en nuestra sociedad actual, deforma y vicia a las personas en muchos sentidos, alejándolas de comportamientos y valores humanos fundamentales (responsabilidad, integración social, autodependencia, participación en comunidad, etc.).
 
c) Teniendo en cuenta lo anterior, las organizaciones del complejo: 1. Establecerán una serie de requisitos mínimos como condición de la aceptación de socios e integrantes; 2. Se preocuparán por fomentar la asimilación de los valores y criterios propios del complejo mediante constantes actividades formativas y solidarias; 3. Establecerán estructuras apropiadas que faciliten e induzcan los comportamientos requeridos; y 4. No podrán prescindir de mecanismos para la expulsión de socios que no merezcan la calidad de integrantes del complejo.
 
d) Entre los requisitos exigibles para el ingreso de socios se considerarán los siguientes: 1. Compartir los ideales y valores de la economía de solidaridad y trabajo, demostrables por la práctica anterior; 2. Haber participado en organizaciones y actividades sociales, asociativas o comunitarias; 3. Participar en cursos u otras instancias de formación respecto a los elementos teóricos y organizativos propios del complejo; 4. Efectuar los aportes mínimos requeridos en cada caso; 5. Ser presentado por otros socios que avalen al postulante, y aceptados formalmente en los organismos correspondientes.
 
e) Conforme a los principios de transparencia y de libertad, cualquier socio podrá hacer abandono o retirarse de la organización y del complejo en el momento que lo desee, debiendo ser respetado en todos los derechos adquiridos. Así, el socio que se retira tendrá derecho a recibir el monto total correspondiente a su participación actual en el patrimonio divisible de la empresa u organismo del que ha sido socio. Sin embargo, como la organización tiene derechos por sobre los de los socios que la dejan, el pago se efectuará según las posibilidades de la organización, por ejemplo en cuotas que no debieran prolongarse más allá de un año.
 
f) La organización podrá borrar de sus registros de socios y efectuar el retiro involuntario, de aquellas personas que: 1. No cumplan reiteradamente los compromisos contraidos; 2. Afecten negativamente el prestigio o el patrimonio de la sociedad; 3. Desarrollen comportamientos claramente contradictorios con los principios y valores que sustentan el complejo.
 
g) Cada organización deberá establecer claramente y por escrito los procedimientos adecuados según el caso, para proceder tanto en la selección y aceptación de socios, como en su eventual expulsión o retiro no voluntario.
 

Luis Razeto M.